Cada bebé es diferente
La relación entre los padres y sus bebés depende de ambos. Los padres activos y ocupados entienden mejor a una beba activa y nerviosa, que a una callada y dormilona. Padres de carácter tranquilo y apacible entienden mejor a un bebé feliz y alerta, que a una nerviosa o inquieta. Si su bebé actúa de la manera que usted esperaba, criarlo le parecerá más fácil. Pero si su bebé no es como usted lo esperaba, ¡no pierda la cabeza! Tal vez le costará más acostumbrarse, pero con el tiempo se dará cuenta que vale la pena. Observe a su bebé cuidadosamente, y vea como reacciona. ¿Es muy activa? ¿Duerme y come con regularidad o cambian sus hábitos de día a día? ¿Es tranquila o llora a menudo? Su bebé le irá indicando cómo le gusta que la traten.